EDICIÓN N° 373, 12 AL 18 DE JULIO DEL 2017

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Editorial
 

La disyuntiva Fujimori

Puesta en el tapete y con sombrías advertencias la disyuntiva de la libertad del condenado Alberto Fujimori en abierto enfrentamiento con la opinión publica del Perú y el mundo y luego de la contaminada opereta de la furiosa eliminación del Contralor de la República, al Gobierno solo le queda el ominoso procedimiento o actitud del cinismo. Cerrar los ojos, almidonar la cara y marchar hacia adelante hacia lo que considera la solución de sus problemas inmediatos y luego la culminación de sus reales objetivos.
En ese panorama, a pesar de la ayuda recibida por la gran prensa nacional, diarios, radio y televisión, no le ha sido posible convencer al país de que la eliminación política, momentánea, del Contralor de la República Edgar Alarcón no ha sido, sino una descarada venganza por su decidido papel en el proyecto Chincheros y, mas bien, el referido funcionario ha alcanzado una dimensión inesperada pues como el viejo Galileo, ya mirando la cara a sus verdugos ha repetido… “eppur si muove… pero, apesta…”, y dándose el lujo de insistir en que “yo tengo la verdad en mis manos”, prefiriendo el sacrificio a la deshonra y escribiendo una página inédita en la historia peruana. Igual, lo ejecutaron. Pobre conjunción de la tan mentada gobernabilidad lograda por el congreso fujimorista y el Poder Ejecutivo que responde a quien sabe que comprometidas promesas.
Lo cierto es que, por lo menos mas de la mitad del país no comprende la actitud del señor presidente para liberar, sea como sea, al expresidente Fujimori seriamente cuestionado entre los gobernantes del mundo. Máxime si como pudo haberlo comprobado al beneficiarse con su voto, mas de la mitad del país le demostró su oposición a que la familia peruano-japonesa se haga del gobierno del Perú. La disyuntiva de la liberación del referido político que postulara a senador en su patria original, es una creación estrictamente personal que va en contra de su propia conveniencia, salvo que en este momento de su vida cronológica y con el pleno convencimiento de que su vida política está terminándose sepa que ya no tendrá tiempo para más, olvidándose de los que, ciegamente, lo acompañan hacia el borde del abismo. Es trágico.
Desde todas las esquinas le gritan al presidente que la figura del indulto humanitario no existe y que en todo caso, pudiera funcionar, con todos sus riesgos políticos, la del “arresto o cárcel domiciliaria”, tal como la acaba de aplicar el gobierno venezolano con uno de sus opositores mas agresivos y peligrosos. Pero pareciera no hacer caso, no querer verlo, no escucharlo, su decisión ya ha sido tomada, tal es la fuerza de su propio e incomprensible raciocinio o la voluntad de quienes por alguna conveniencia lo presionan a adoptarla definitivamente.
Las demostraciones populares de oposición ya han comenzado y están en sus etapas preliminares en las que la temperatura recién comienza a calentar, pero son tan evidentes que no se entiende como el gobierno no las percibe y hace mal en subestimarlas. Fujimori en libertad no significa nada para el país, ni para su desarrollo ni para su estabilidad como nación, aunque si pareciéralo para los intereses subjetivos de sus políticos protagonistas. Al contrario es un factor divisionista gravemente lesivo que va contra la misma esencia de la nacionalidad y hasta de su identidad como nación y es abrumante que su destino esté en manos de dos personas que se muestran ciegos, insensibles a esa visión. Fujimori puesto en libertad, ilegalmente, por mas que los áulicos del poder encandilen al señor presidente, no es otra cosa que un nuevo triunfo de la impunidad que tanto viene sufriendo el Perú desde los albores de la república.
Por ello el país está, en este momento, en la tensa expectativa de lo que pase en los próximos días, semanas o meses…

 

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De lo que hablamos

Por Javier Junceda

Pongamos que tres buenos amigos que frisan la cincuentena se reúnen para ponerse al día de sus cosas, tras algún tiempo sin verse. Digamos que lo hacen en Lérida, de donde es uno de ellos, debiendo los demás llegar desde lugares remotos o algo más cercanos.
El marco se completa en torno a los manteles de un soberbio restaurante con la compañía de sus mujeres y dando cuenta de exquisitas carnes y vinos de la tierra. Tras el almuerzo, comienza la tertulia, que se prolonga en casa del anfitrión hasta bien entrada la tarde de un delicioso día de comienzos de julio. Un veterano Golden Retriever, Colombo, sestea mientras los demás no dejamos de charlar.
Conversamos sobre todo lo divino y lo humano. Nos preocupan, por ejemplo, los efectos que la revolución tecnológica provocará pronto en el empleo, y las reales posibilidades que los afectados dispondrán de acomodarse a nuevos trabajos. También nos inquieta la caída demográfica y sus consecuencias presagiables en el ámbito educativo, vaciando progresivamente las aulas, en especial en aquellas iniciativas no públicas que deben necesariamente velar por su sostenibilidad. Los retos de las Administraciones igualmente nos ocuparon algún tiempo, discutiendo acerca de su futuro en los términos fuera de escala que a todos nos parece que tenemos en España y el riesgo de no contar con suficientes recursos para su mantenimiento.
Los retos de la investigación y los avances en el mundo digital, así como lo que nos depararán en la vida cotidiana, dieron de si lo que tarda en humear lentamente un buen habano en un precioso jardín rodeado de cuidada vegetación. En especial, debatimos acerca de esos modernos estudios médicos que auguran el final de la muerte, lo que nos condujo a divagar sobre cuestiones más profundas, ligadas a las dolorosas pérdidas de seres queridos que todos habíamos sufrido, algunos recientemente, y a la futilidad de tantas cosas que nos preocupan y que son intranscendentes desde una mirada larga y con perspectiva sabia. El garrotín, la sensacional rumba catalana de Lérida, agotó nuestras horas en una formidable terraza al costado de la Seu Vella, divisando a lo lejos el atardecer del Pirineo y de cerca los primeros rayos de la luna en el Segre.
De lo que no hablamos fue de política ni de políticos. Ni tan siquiera lo intentamos. Y no lo hicimos por ninguna razón especial, sino porque sencillamente encontramos asuntos mucho más importantes en que detenernos. Tampoco abordamos los problemas generados por ellos, en particular los inventados artificialmente para tener entretenido al personal, en lugar de ocuparse de los dilemas que sí merecen la pena y que no acostumbran a ser objeto de su atención, ni tan siquiera en quienes habían llegado al escenario público como campeones en dar vuelta a las cosas como un calcetín.
Si seguimos hablando de lo que no toca, en seguida pasarán por delante los desafíos que sí interesan, y para entonces poco habrá que hacer.

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Fotosucesos

PLAGA DE GRILLOS ALERTA TRUJILLANOS

Una plaga de grillos sorprendió a los trujillanos en una de las zonas comerciales de la capital.
Decenas de insectos aparecieron en las fachadas de negocios y viviendas, e invadieron veredas de las cuadras 2 y 3 de la avenida César Vallejo, en la urbanización Palermo. Aunque los grillos no son nocivos, los vecinos expresaron su malestar por el chirrido que emiten por las noches y que no les permite conciliar el sueño.

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