EDICIÓN N° 408, 19 AL 25 DE NOVIEMBRE DEL 2018

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Crónica
 

Caso Arlette Contreras es emblemático en la lucha contra la violencia hacia la mujer

Por Solange Schrobsdorff

Como se conoce, para Arlette Contreras, la búsqueda de justicia después de ser agredida por su ex novio “ha sido un camino largo, difícil de recorrer”. Su caso es emblemático en la lucha contra la violencia hacia la mujer en Perú y su campaña para detener los crímenes de género le han valido reconocimientos incluso fuera de su país.
En julio de 2016, Adriano Pozo, el acusado de la agresión, fue condenado a un año de prisión suspendida por “lesiones leves”. La víctima consideró benigna esta sentencia y la apeló. Meses después, el Poder Judicial anuló el fallo y en febrero de 2017 empezó un nuevo proceso por los delitos de intento de violación e intento de feminicidio.
En febrero pasado, la justicia peruana absolvió a Pozo, lo que causó gran indignación en el país. La joven volvió a apelar este veredicto y este jueves fue anulado, con lo que debe haber nuevo juicio.
Agresión en video
La historia empezó una noche de julio de 2015, cuando Contreras, entonces de 25 años, llegó al hotel Las Terrazas en Ayacucho, en la sierra sur de Perú, con su entonces novio, Adriano Pozo. Habían llegado al hotel después de salir de una fiesta cuando los maltratos de Adriano la llevaron a ella a terminar la relación.
“Entonces te voy a violar. Si no es por las buenas, va a ser por las malas. Te voy a matar, a mí no me vas a dejar”, le dijo el hombre.
Empezó a golpearla y a intentar ahorcarla, según contó la joven, quien trató de escapar y Adriano, desnudo, la siguió hasta la recepción del hotel, donde la arrastró de los cabellos por el suelo. Las cámaras de seguridad del hospedaje grabaron la brutal agresión. Las imágenes llegaron a los medios menos de una semana después y desataron la indignación de todo el país.
Marcha histórica
El agresor, hijo de un funcionario de la municipalidad de Huamanga, en Ayacucho, pidió perdón a través de medios locales y dijo en su defensa que Arlette también lo había atacado a él, que estaba ebrio y que no recordaba su reacción.
El padre del hombre, Jorge Pozo, aseguró que su hijo padecía de trastorno límite de personalidad, un desorden mental que, según el Instituto Nacional de Salud Mental de EE.UU., causa inestabilidad, reacciones impulsivas y episodios intensos de ira, depresión y ansiedad. Jorge Pozo añadió que el muchacho había dejado el tratamiento para esta condición cuando conoció a su ex pareja.
El joven, que tenía 26 años cuando sucedió el ataque, fue juzgado en Ayacucho por lesiones leves y en julio de 2016 fue condenado a un año de prisión suspendida, por lo que no tendría que entrar en la cárcel. La sentencia propició que se convocara a la primera marcha “Ni una menos” en Perú, el 13 de agosto del 2016.
De enero a octubre de 2018, el Ministerio de la Mujer registra 119 feminicidios, un 20% más que en el mismo periodo de 2017.
En todo este tiempo, la historia de la joven ha resonado fuera de Perú. En marzo de 2017, Arlette recibió el Premio Internacional a las Mujeres de Coraje 2017, del Departamento de Estado de EE.UU., en Washington.
En abril de ese año, la revista Time la nombró una de las 100 personas más influyentes del mundo en la categoría de Íconos. Arlette reconoce que es reconfortante recibir los homenajes del gobierno de EE.UU. y de la revista Time. “No los he obtenido en mi país. Pero estos reconocimientos nunca van a borrar todo lo que he sufrido”, lamenta.
Sin embargo, un nuevo revés ha sufrido este caso luego de que el Poder Judicial anulara el caso por segunda vez, lo que  significa una lucha sin cansancio para la joven abogada.

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Lucha de ideas

VIZCARRA: MENSAJE EFECTISTA

Por: Oscar Felipe Ventura

El mensaje del presidente Vizcarra del pasado miércoles 12 ha deslumbrado y entusiasmado a algunos analistas de la prensa nacional, y ha ocupado grandes titulares. Es como si se hubiera descubierto al presidente providencial que dará solución a la crisis generalizada que sufre el Perú y que hoy se expresa en la descomposición general de la sociedad.
No comparto ese entusiasmo. El mensaje del presidente fue efectista, pues buscó causar impacto favorable a su gestión y continuar con la iniciativa política tras el resultado del referéndum. Discursos parecidos también fueron pronunciados por los presidentes de la República Oligárquica (1895-1920) y los que vinieron después, hasta el del gringo Kuczynski con su anunciada “revolución social”.
La historia de la república peruana ha sido la sucesión de diversos procedimientos más o menos eficaces para solucionar las reiteradas crisis políticas que se han presentado durante diferentes gobiernos, por parte de quienes han usufructuado el poder. Siempre han evitado que el desenlace sea a favor del pueblo. Los diferentes regímenes políticos aplicados en el Perú siempre han representado los intereses de las clases dominantes. Lo mismo ocurre con el gobierno actual.
Tanto es así que un conocido analista político de la prensa nacional ha escrito que “los sectores empresariales, incluso la derecha económica, por ahora, pueden dormir tranquilos”. Claro que tienen que estar tranquilos pues las reformas anunciadas no afectarán en lo mínimo los intereses de los grandes grupos de poder económico. Ninguna de las reformas están dirigidas a la base económica. Por tanto, la economía peruana seguirá comandada por corporaciones privadas que constituyen los grupos de poder económico (GPE), cuyos directores, altos gerentes y familias propietarias ostentan un alto grado de influencia social, política e ideológica. Son los poderes fácticos. (Francisco Durand, “Los Doce Apóstoles de la Economía Peruana, Lima, 2017).
Mientras tanto, el gobierno continuará profundizando el modelo neoliberal con medidas como la flexibilización laboral y el plan de competitividad a favor de los GPE, el relanzamiento de la privatización del agua y otras medidas proempresariales.
La profundidad de la crisis que afecta al organismo entero de la patria exige medidas de conjunto y radicales para salir de ella. El modelo económico seguirá intacto con un capitalismo más voraz en lo económico, más sagaz en lo político y más activo en lo social. Tenemos que persistir en la lucha por una nueva Constitución para una nueva República, con un proyecto nacional.

Trujillo, diciembre del 2018

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Yeni Vilcatoma y Úrsula Letona, el retrato del Fujimorismo
Por: Oscar Felipe Ventura

Esta vez el reconocido periodista de investigación Miguel Ramírez analiza el enfrentamiento entre las congresistas Yeni Vilcatoma y Úrsula Letona , que acaparó las portadas de los principales diarios del país

Por: Miguel Ramírez / Periodista de investigación

¿En qué se parecen las congresistas Yeni Vilcatoma y Úrsula Letona? Las dos son fujimoristas talibanes y ambas compiten en quién es más disparatada que la otra en sus actuares y propuestas legislativas.
El martes pasado, la bronca personal que ambas tienen, cual colegialas, llegó a su clímax cuando Vilcatoma pidió que Letona fuera expulsada de la bancada de Fuerza Popular (FP). La acusó de bloquear una investigación sobre PromPerú.
Al día siguiente, Letona casi se cae de espaldas cuando se enteró que varios de sus colegas fujimoristas le dieron la razón a Vilcatoma y anunciaron que se reabriría la propuesta archivada. Corrió a quejarse ante su jefa presa, Keiko Fujimori, y horas después renunció.
Al margen de quién tiene la razón, lo cierto es que ambas congresistas son el fiel reflejo de un partido desprestigiado que hoy camina sin rumbo, y que enroló en sus filas a varios prontuariados, acusados de lavado de dinero, tocamientos indebidos, acosadores, falsificadores de hojas de vida y hasta al jefe de matones de una cooperativa.
Yeni Vilcatoma era una procuradora anticorrupción adjunta sin mayor importancia, hasta que un día grabó a un ministro del gobierno del expresidente Ollanta Humala y lo acusó de pretender impedirle que investigara a la empresa Odebrecht, lo que jamás pudo probar.
Como en aquel entonces Humala y su esposa Nadine Heredia eran objeto de duras críticas, Vilcatoma se convirtió en la ‘caserita’ de los medios, fue elevada a la categoría de ‘heroína’, y el año 2016 se postuló como congresista con el partido de Keiko Fujimori.
Ni bien llegó al Congreso presentó un disparatado proyecto para crear una procuraduría general independiente del Poder Ejecutivo, que no fue aprobado. Vilcatoma armó una tremenda pataleta. Y cuando estaba a punto de ser echada de Fuerza Popular, renunció y se fue despotricando de todo el mundo.
Empezó a armar su propio partido, pero como no tuvo éxito volvió arrepentida al fujimorismo. En julio fue elegida vicepresidenta del Congreso.
Úrsula Letona, por su parte, apareció como una congresista alturada con un buen perfil profesional. Pero, de repente, se transformó: se volvió una fanática defensora de Keiko Fujimori y -de la mano del aprismo- presentó e impulsó proyectos aberrantes y contrarios a la Constitución. Todos fueron rechazados por el Tribunal Constitucional.
¿Quién resarcirá a los peruanos el dinero malgastado en los interminables debates de esas normas absurdas?
Durante las discusiones en las comisiones y en el pleno, Letona parecía la ‘bacancita’ del salón de clases: se pavoneaba por todas las curules trasmitiendo las órdenes que salían del búnker de la calle los Morochucos 140, gritaba, sonreía, mangoneaba y hasta daba órdenes con gestos.
Su arrogancia y petulancia se acabaron el mes pasado cuando su jefa, Keiko Fujimori, fue enviada a prisión. Letona y Vilcatoma tienen la marca inigualable del fujimorismo. Nos vemos el otro martes.

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Con mi Navidad no te metas

Por: Miguel Ramírez / Periodista de investigación

“Es cierto que la justicia no es plebiscitaria, pero sería un error ignorar que el cargo de Fiscal de la Nación implica asumir buenas dosis de realpolitik”.
Chávarry debería aprender la lección de PPK: en el Perú, la navidad no se toca. Memorex: Durante todo el año pasado, las voces que pedían el indulto a Fujimori sugerían, muy abiertamente, que podría realizarse en navidad; una época de perdón cristiano, según estas voces, una época de buena voluntad. La gente, en esa fecha, sabría entender el gesto magnánimo, decían. PPK se creyó todo esto y pensó que el 24 de diciembre era un buen día para indultar al exdictador. Erró garrafalmente. No supo leer ni las encuestas ni las tradiciones peruanas. Terminó perdiendo el apoyo político de, literalmente, millones de peruanos que acababan de respaldar su continuidad ante un intento de vacancia. No duró tres meses más en el cargo.
Chávarry está a punto de cometer el mismo error, pero al revés. En vez de indultar, quiere cortar cabezas. Quiere anular al Equipo Especial Lava Jato del Ministerio Público, remover a los fiscales Vela y Pérez. Esto sería, en el mejor de los casos, una patética muestra de mezquindad y pequeñez. En el peor, complicidad con una red de corrupción.
Y no es una especulación. Lo han dicho, hace días, varios periodistas con conocimiento de causa. Y, esta semana, este columnista ha sido contactado por dos personas cercanas al entorno de Chávarry –cada una por separado– que aseguran que la decisión “ya está tomada” y que incluso el papeleo correspondiente ya está listo. Solo “están viendo en qué momento lo hacen público”.
Chávarry debería volver a consultar los resultados del referéndum y contrastarlos con las encuestas en las que él bordea el 70% de desaprobación. También debería comparar el video de su votación con el de la aclamación durante el sufragio del fiscal José Domingo Pérez.
Es cierto que la justicia no es plebiscitaria, pero sería un error ignorar que el cargo de Fiscal de la Nación implica asumir buenas dosis de realpolitik. Además, justo ahora que se ha firmado el acuerdo final con Odebrecht, que las delaciones más jugosas están a la vuelta de la esquina, boicotear al Equipo solo sería visto como la reconfirmación de todos esos audios que lo mostraban como un hermanito más de cuello blanco. Sería una pésima noticia no solo para la justicia, sino para Chávarry.
Y, last but not least, está la época del año. Uno puede ser creyente o ateo, fervoroso o desentendido, da lo mismo. La navidad en nuestro país tiene un sentido de celebración de la comunidad familiar; de compartir una comida especial con tu tribu; de desconexión con todo lo demás; de refugio en tu origen. Como si nada más existiera, salvo el calor de tu clan. Manchar eso con una mala noticia, con un recordatorio de que allá afuera el mundo sigue siendo una mierda, eso, señor Chávarry, es y será imperdonable. Pregúntele a PPK.

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FUTUROS ARQUITECTOS DE LA UNIVERSIDAD CESAR VALLEJO BRINDARÁN LABOR BASADA EN ESTÁNDARES INTERNACIONALES

Una buena construcción no solo depende de buenos materiales, sino también del buen trabajo que realizó el arquitecto responsable.
“Para que un profesional cuente con los conocimientos y habilidades para desempeñarse de manera óptima, debe estar identificado con su carrera profesional”, mencionó Adelí Zavaleta Pita, decana de la Facultad de Arquitectura de la Universidad César Vallejo (UCV) en la ceremonia de imposición de chalecos y cascos.
Esta ceremonia se realiza para los estudiantes del segundo ciclo, período en el que tienen más contacto con su profesión, pues empiezan a llevar experiencias curriculares de las especialidades como Topografía y Gestiones Constructivas.
La decana de la Facultad de Arquitectura de la UCV mencionó que “nuestra Escuela Profesional se caracteriza por formar profesionales integrales. Con ese fin se llevan experiencias curriculares transversales, inmersas en las construcciones tanto privadas como públicas. Contamos con la mejor plana docente y la metodología enseñanza aprendizaje, ajustándose a estándares internacionales”.
Durante la ceremonia, los padres de familia, amigos y docentes, fueron los encargados de colocar el casco y chaleco, indumentaria propia de un profesional ligado a la construcción. El casco blanco representa la seguridad y protección cuando están en las obras, junto el chaleco con señales y bolsillos, sirven para los diferentes implementos como la brújula, wincha, libreta, lápices, etc.
“No basta ser buen profesional, sino ser una buena persona. En la UCV se forman profesionales integrales, que destacarán no sólo por diseñar proyectos innovadores, sino, que demostrarán sus valores, con responsabilidad y ética”, finalizó Zavaleta Pita.

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